sábado, 28 de enero de 2017

Nueva entrevista de Kristen sobre 'Billy Lynn' con Metropoli (España)

Kristen Stewart: "No me gusta esconder cosas, sino al contrario"


En Billy Lynn, el nuevo trabajo de Ang Lee como director, Kristen Stewart (Los Ángeles, California, 1990) interpreta a Kathryn, la hermana del joven protagonista. No es la primera vez que vemos a esta actriz, famosa por su participación en la saga Crepúsculo, en un registro dramático. Prueba de ello son sus trabajos con Walter Salles (En la carretera), Olivier Assayas (Viaje a Sils Maria) o Woody Allen (Café Society).

¿Cómo describirías la relación que mantiene Kathryn, tu personaje, con su hermano?

Kathryn quiere a Billy más que a nadie. Pero, cuando éste vuelve de la guerra, para ella se trata casi de un desconocido. Más que intentar entenderle, creo que lo que Kathryn quiere es que él se entienda a sí mismo. Ella no quiere empujarle en una determinada dirección porque no está en su pellejo. Me gusta cómo se ha humanizado a este soldado. En ese sentido, me parece que la película de Ang Lee es muy visceral.

¿Te hacía ilusión trabajar con el director taiwanés?

Me he criado con sus filmes. Por tanto, creo que hubiera hecho lo que Ang Lee me pidiera. Quería trabajar con él a toda costa. Aunque es cierto que sentí un alivio al leer el guion y darme cuenta de que no sólo se trataba de una historia interesante y emotiva, sino que tenía sentido que fuera él quien la rodara. También me atrajo la idea de rodar de una manera diferente, explorando una nueva manera de hacer cine.

¿Ha supuesto para ti una manera distinta de actuar?

Como actriz, el acercamiento que he realizado a este personaje no ha sido muy distinto a lo habitual. Siempre pretendo ser honesta y que el trabajo sea real. Pero, en casos como éste, sueles mostrar más y hacerlo de una manera más personal. Por tanto, no tienes que amplificar tus sentimientos para conseguir que el espectador sienta lo que tú sientes. Creo que todo eso aparece reflejado en la pantalla.




¿Llevaste entonces a cabo una preparación especial?

No tuve mucho tiempo de prepararme, por lo que ha sido un reto. No sabía cómo sería esta nueva manera de hacer cine hasta que llegué al rodaje. De hecho, no fui capaz de explicarlo bien hasta que no vi el resultado en pantalla. Algo que, imagino, le pasará a todo el mundo.

¿Qué sentiste al rodar tus escenas con esa técnica tan vanguardista?

Tienes que rellenar algunos huecos con tu imaginación al mismo tiempo que debes contar con que hay una parte más íntima de ti que se va a ver de manera más directa. Es una sensación especial que nunca había sentido antes. Pero me acostumbré y creo que ha merecido la pena. Ha sido un viaje excepcional.

¿Qué te atrae de todo ello?

La idea de acercarte más y quitar capas es una filosofía que me interesa. No me gusta esconder cosas, sino todo lo contrario. Es curioso, porque la mayoría de los realizadores que abrazan las nuevas tecnologías creo que te alejan más de lo que ves. No como le ha ocurrido a Ang Lee, que te acerca a ello. Por eso, cosas como el 3D no me suelen interesar. Estoy muy ilusionada de haber formado parte de un filme como éste.

¿Cuál fue tu reacción al verte en la gran pantalla?

Tardé unos minutos en adaptarme, ya que no habitual ver una historia plasmada así. Normalmente, cuando eres un espectador te sientes como un observador, pero aquí creo que llegas a sentir que eres parte de lo que estás viendo. Además, creo que cada vez que ves la película puedes llegar a participar en una nueva experiencia, algo que invita a querer verla en varias ocasiones.

Entonces, ¿cómo explicarías esa experiencia en pocas palabras?

Como una experiencia en la que, como espectador, sientes que estás mirando algo directamente. De alguna manera sientes que tú también llevas puestas las mismas botas que calza Billy.