lunes, 21 de septiembre de 2015

Entrevista de Rob con 'Telechau' (Alemania)


Aunque las películas de Crepúsculo, que le convirtieron en una superestrella, terminaron hace tiempo, el londinense, Robert Pattinson sigue siendo una de las exportaciones británicas más sexys de Hollywood. De forma acertada, quien interpretó al vampiro Edward, también hizo películas más sofisticados como Remember Me o Water for Elephants. Ahora en LIFE, de Anton Corbijn, interpreta uno de los papeles principales. La película cuenta la historia de la relación entre James Dean y Dennis Stock. Al final de esos intensos días, fueron las legendarias imágenes de la revista LIFE las que contribuyeron decisivamente al estatus de James Dean como un icono. En esta entrevista Robert Pattinson reflexiona sobre fotógrafos y cómo él se las apaña con el bombo formado en torno a él,con una fuerte taza de café llena de enormes cantidades de miel ... 

 Una extraña mezcla la que estás bebiendo ahí.... 

¡Me gusta mucho! La cuchara tiene que mantenerse de pie en la taza, entonces es la cantidad justa. Hasta hace poco pensaba que beber café con miel era más saludable y luego alguien me dijo que la miel es tan dañina como el azúcar blanco y también matas a las abejas al mismo tiempo. Ahora tengo una conciencia culpable. ¡Salud!

A menudo eres fotografiado por otras personas en tu vida privada. ¿Intercambiaste los papeles para tu personaje en LIFE? 

Dennis Stock odiaba que le llamaran paparazzi. Para él lo que hizo fue arte y trabajó muy duro para que pudiera ser considerado como arte. Para mí era más bien alguien que trata de crear un resultado artístico acertado y cuyo medio artístico es, por casualidad, la fotografía. Fue sólo durante el rodaje cuando me di cuenta de que esto era una película sobre un fotógrafo gracias a Anton Corbijn, porque él es un fotógrafo de sí mismo.



Hoy en día ya no sería posible dirigirse simplemente a una estrella de cine como hizo Dennis Stock  y preguntarle si puedes fotografiarlo... 

Nadie te lo pregunta ya. Ahora la gente saca sus móviles. Enserio, en esa época había que ser un profesional técnicamente cualificado para ser capaz de tomar buenas fotos. Después había que trabajar para conseguir que se publicasen y se distribuyesen. El ambiente general, sin embargo, era muy diferente por aquel entonces: la gente adoraba las estrellas de cine y querían homenajearlos. Les encantaba mirar buenas fotos en las revistas. Actualmente hay una sobresaturación de imágenes debido a que las fotos tienen que ser cada vez más extremas para que la gente las mire. Una foto bonita de un famoso ya no es suficiente, al menos que uno aparezca borracho en ella.

 ¿Cómo lidias con eso?

Todavía es estresante para mí, pero también depende del estado de ánimo general. Si estás en un buen estado de ánimo, en realidad no importa. Pero si estás de mal humor, eso te afecta más de lo que debería. Corres el riesgo de que le des demasiadas vueltas. Comienzas a pensar: "¿Cómo saldré en la siguiente foto?", ¡Incluso cuando nadie te está tomando una foto! Te vuelve loco. Afortunadamente se ha vuelto mucho más tranquilo para mí.

  Eso podría deberse a la barba...

Definitivamente (risas) como un disfraz que funciona bien. Me senté junto a un equipo de hockey danés en un vuelo. Lla barba no funcionó tan bien entonces...

 En la película, los Warner Estudios intentan crear una determinada imagen de James Dean. ¿Qué hay de ti?

Siempre es así en el caso de las grandes producciones. Por eso estoy haciendo producciones más pequeñas, porque es mucha menos presión sobre el director y sobre todos los que trabajan en la película. Todo el mundo puede ser ellos mismos y no tenemos que cambiar. La jerarquía es bastante consistente y puedes estar seguro de que la película final es la visión exacta del director.

¿Necesitas trabajar o tienes suficiente dinero para jubilarte?

Definitivamente no es suficiente. Pero no te conviertes en un actor para hacerte rico.

 ¿Por qué más?

Hmmm no estoy muy seguro de eso (risas). Incluso durante las películas de Crepúsculo hice otras películas.  Pero cada vez que una nueva película de Crepúsculo salía, era como si alguien pulsara el botón de reinicio. Si te vuelves famoso tan pronto como me pasó a mí, tu crecimiento personal se detiene de repente. Dejé de crecer a los 22 en ese entonces y estuve en estado de shock durante cuatro años. Ahora es diferente. Mi camino de desarrollo personal y profesional está emergiendo lentamente. Eso me hace feliz.

 ¿Le desearías un inicio de carrera como el tuyo a un colega jóven?

Sí, por supuesto, ¡fue increíble! Pero era mentalmente agotador. Aunque todo se vuelve más claro mucho más tarde. Mi consejo probablemente sería: cuida bien de tu salud mental.

Fuente
Traducción: La Saga Robsten